Llegamos a Torres, en el extremo Norte de Río Grande do Sul,
al límite con el Estado de Santa Catarina.

Una ciudad turística básicamente, cuenta
con 40000 habitantes permanentes
que llegan al millón durante la temporada alta.
Nos recibió con un cielo plomizo y bajas temperaturas.



La ciudad es muy bella, enormes y modernos edificios,
la mayoría deshabitados esperando la temporada alta.
Dormimos cómodamente en esta céntrica plaza.
El Rio Mampituba, divide los estados de
Río Grande do Sul y Santa Catarina.
Este puente peatonal, une Torres con la vecina Villa Aparecida.
El río Mampituba, desemboca en el Océano Atlántico.
La pesca es muy intensa, numerosos barcos de
mediano salen por el río hacia el mar.
La pesca artesanal en el Río Mampituba es un recurso importante.
Un Socó, de la familia de los Pelícanos,
espera que la red le proporcione algo de alimento.
Otra variante de la pesca artesanal,
es la recolección del valorado Siri o
Cangrejo Azul que lleva esa denominación
por el color de su caparazón y sus garras.
El Parque Guarita, creado en 1971 por Jose Lutzenberger
comprende tres grandes cerros de material volcánico.
Estas formaciones rocosas costeras,
dan el nombre de Torres a esta ciudad.
Extensos senderos recorren los cerros.
Este parque forma parte del
Geoparque Caminos de los
Cañones del Sur creado por la UNESCO
Los acantilados de más de 30 metros de altura, brindan un marco espectacular a la Playa de Guarita.
El Parque Guarita, alberga formaciones basálticas que
nos cuentan la histotia geológica de la separación
de los continentes Américanos de Africa.